Trufa negra (Tuber melanosporum) conservada en su jugo con agua y sal. Para laminar, rallar o cocinar. Peso neto: 15 g; peso escurrido: 10 g.
Trufa lista para completar tus platos
La trufa se envasa en el jugo obtenido de su primera cocción. Una presentación que permite disfrutarla fuera de la temporada de trufa fresca.
Puedes utilizar tanto la trufa como su jugo en distintas preparaciones, ajustando la cantidad al plato.
Lamínala para terminar una pasta o rállala sobre un arroz. El jugo puede incorporarse a una salsa para aprovechar el contenido del tarro.
Esta variedad de trufa, tuber melanosporum, es la más compleja en cuanto al sentido del olfato, por eso durante la cocción se tiene mayor cuidado para no perder su aroma característico. El envase puede conservarse sin abrir hasta un máximo de 5 años, en un lugar fresco y seco. Pero, una vez abierto debe mantenerse en el frigorífico y no más de 7 días.
Peso neto: 15gr
Peso escurrido: 10gr