Queso artesanal de leche cruda de cabra con trufa negra (Tuber melanosporum>). Textura firme y sabor persistente. Pieza de aproximadamente 430 g.
Un aperitivo fácil de preparar
Este queso combina leche cruda de cabra con trufa negra, incorporada durante la elaboración para repartir sus matices en la pieza.
Su elaboración es artesanal y su maduración dura aproximadamente dos meses. El resultado es un queso de textura firme y persistencia larga.
Disfrútalo en una tabla de quesos, con pan o como aperitivo. Acompáñalo con sabores sencillos para apreciar la combinación de queso y trufa.
La corteza es totalmente comestible
Se puede conservar en el frigorífico, pero al tener una maduración media, nosotros aconsejamos conservarlo fuera de la nevera bien envuelto o en una quesera para que no pierda su aroma y matices tan presentes en nuestro queso.
Los alérgenos de esa composición son: